Decadentismo

El Decadentismo es una corriente artística, filosófica y, principalmente, literaria que tuvo su origen en Francia en las dos últimas décadas del siglo XIX y se desarrolló por casi toda Europa y algunos países de América. La denominación de decadentismo surgió como un término despectivo e irónico empleado por la crítica académica, sin embargo, la definición fue adoptada por aquellos a quienes iba destinada.

El decadentismo fue el reflejo artístico de la transición de la economía basada en la libre concurrencia a la economía de las grandes concentraciones financieras e industriales que se manifestó en un estancamiento económico que daría lugar a la renovación del sistema productivo, a la represión de las masas populares y la preocupación por las cuestiones de tipo social.

Así como el Romanticismo, el Realismo y el Naturalismo obedecen a una lógica y a una necesidad histórico cultural, el Decadentismo responde a una manera de sentir finisecular, cuando el conocimiento del alma humana también había agotado todas sus posibilidades de comprender su existencia y sus extrañas desviaciones.

En general, esta tendencia, así como los términos que se emplean para referirse a ella, decadencia, decadentismo, decadismo y el correspondiente adjetivo decadente, han sido objeto de una valoración peyorativa sustentada no en el conocimiento global de lo que sus representantes pretendían, sino en aspectos parciales, más o menos deformados por ignorancia o por posiciones antagónicas. De esta forma, por ejemplo, siempre que se hace alusión al decadentismo, inmediatamente se asocia el apelativo a los diferentes niveles de la vida del hombre de la “belle époque”.

Si se refiere al campo artístico y literario, ser decadente implica estar vinculado a posiciones reaccionarias, elitistas, artepuristas, superrefinadas, aristocratizantes y demás adjetivos de esta clase.

En el plano moral, la palabra decadencia va unida casi siempre a una forma de vida sensualista, hedonista, de excesos de diversa índole: en el vestir, en el beber, en el uso de drogas estimuladoras, así como una falta de fe religiosa y un constante sentimiento de pesadumbre universal, de “spleen” o “énui”, que contribuyeron a acentuar aún más la disposición de “fin de siècle”.

En el nivel sexual, el Decadentismo supone la irrupción de toda suerte de perversiones, prohibidas, malsanas, raras, es decir, de sexualidades que no buscan la reproducción de la especie, sino simplemente el placer sensorial en sus múltiples variantes: safismo o tribalismo, incesto, onanismo, sodomía, orgías, homosexualismo, sadomasoquismo, etc. En fin, no importa el ángulo que se elija, se puede decir que la palabra no ha sido concebida con buenos ojos.

Orígenes del decadentismo
El decadentismo, en cuanto a su génesis y caracterización, ha sido harto discutido, dado el hecho de que se vincula fuertemente con las otras tendencias estéticas postrománticas como el Parnasianismo, el Prerrafaelismo, el Esteticismo y el Simbolismo, denominándose decadentes a todos aquellos escritores ligados a la herencia espiritual o formal de Baudelaire, considerado el padre espiritual del decadentismo. Baudelaire descubrió la correspondencia entre perfumes, sonidos y colores y la tenebrosa y profunda unidad de la naturaleza.

También influyó en el decadentismo Rimbaud, para quien el poeta debe hacerse vidente a través de un razonado desarreglo de los sentidos. Se trata de registrar lo inefable y para ello es preciso una alquimia verbal que, nacida de una alucinación de los sentidos, se exprese como alucinación de las palabras, al mismo tiempo, esas invenciones verbales tendrán el poder de cambiar la vida. Para algunos, la alucinación de los sentidos a la que hacía alusión Rimbaud no excluía el recurso de lo que Baudelaire había definido como paraísos artificiales, es decir, las alucinaciones producidas por los estupefacientes. Sin embargo, una de las mejores expresiones de este movimiento la refleja el verso de Verlaine: yo soy el imperio al fin de la decadencia. Precisamente, Verlaine estuvo durante algún tiempo a la cabeza del movimiento, especialmente después de la publicación de "Los poetas malditos".

Unos consideran que la noción de decadencia se relaciona con un fenómeno social, con repercusiones o causas políticas en la etapa final de una civilización, como es el caso de la civilización helenística y romana en la Antigüedad, la bizantina en el Medioevo y la francesa del siglo XVIII y XIX y la inglesa del período victoriano. Sin embargo, paradójicamente, los escritores franceses decadentes no fueron, precisamente, los que asumieron el papel de heraldos de la nostalgia nacional como sí lo fueron los poetas latinos posteriores a la época de Augusto.

Los decadentes franceses, y en general europeos, jamás unieron el movimiento literario a una decadencia real de la sociedad, sin que ello quisiera decir que no hubiese motivos. La decadencia de la que hablaban era única y exclusivamente del ámbito de las letras, sin relación con un fenómeno social de naturaleza comparable. La polémica que se estableció no concernía a la realidad de una decadencia social, sino a una concepción de la literatura y el arte. Inclusive, dejaron manifiesto su desprecio por la sociedad burguesa de entonces, pero nunca vista como algo débil y agónico, sino más bien fuerte, poderosa e insoportable para la realización de la sensibilidad artística.

Varios autores han visto el origen del decadentismo en un plano de sucesión/ anteposición respecto al simbolismo, concibiéndosele, ya como una primera identidad de tal escuela, ya como una desviación. El propio Jean Moréas fue el primero en percatarse de las diferencias existentes entre ambas escuelas, proponiendo un cambio de denominación de una a otra y no un cambio de naturaleza. Dejando de lado convicciones, ya sea de considerar al decadentismo como un antecedente del Simbolismo, ya de concebirlo como un sincretismo de todas las tendencias y escuelas estéticas anteriores, o aceptarlo como una derivación finisecular, no hay duda de que el decadentismo se perfiló como una corriente literaria y artística independiente que, por frívola, no dejó de tener muchos adeptos en casi todos los países europeos y americanos.

En cuanto al momento en que surgió al corriente decadentista como tal y su nombre, se ha dicho que su paternidad se debe a Théophile Gautier, quien, en el año de 1868, en el prefacio a las "Flores del mal" de Baudelaire, habló de un ESTILO EN DECADENCIA al que el arte llega cuando las civilizaciones envejecen y alcanzan un punto de madurez extrema. En 1883, Paul Bourget, al hablar de Baudelaire, decía que este poeta DECADENTE buscaba lo que en la vida y el arte es mórbido y artificial a las naturalezas más simples, dos epítetos que, desde entonces, acompañarían a las sucesivas y constantes definiciones del decadentismo literario. 

Hacia 1885, tuvo lugar, en realidad, la fundación de la escuela decadente en las letras francesas a raíz de la revista "Le Décadent" en la cual Anatole Bajou recopiló diversas producciones de varios poetas finiseculares que estaban pasando o habían pasado por otras escuelas, pero que tenían en común el gusto por lo superrefinado. Estre esos poetas se encontraban Baudelaire y Mallarmé quienes secundaban a Verlaine, quien, además de postular la escuela para la posteridad con su verso «Je suis l’empire à la fin de la decadence», más tarde, en 1888, renovó por completo el sentido de la palabra diciendo: «Me gusta la palabra decadencia, reluciente de púrpura y de oro. Rechazo toda imputación injuriosa y toda idea de caducidad. Al contrario, esta palabra supone pensamientos refinados de extrema civilización, una alta cultura literaria, un alma capaz de voluptuosidades intensas. Podemos hacer aplicación NUEVA E IRÓNICA de esta palabra sobreentendida en ella la necesidad de reaccionar ante lo delicado, lo precioso, lo raro, contra lo insípido del Tiempo presente». De esta manera, Verlaine opuso al empleo tradicional y despectivo de la palabra, las connotaciones de origen histórico que hacen de las épocas de decadencia, momentos privilegiados de civilización y refinamiento.

Los decadentes, pues, sostuvieron la convicción de que su movimiento no constituía una decadencia en el sentido peyorativo, al contrario, lo suyo era una lucha contra la decadencia literaria existente, una voluntad de renacimiento y, tanto fue así que el decadentismo se extendió hasta 1890 combinado con otras escuelas y, desde ese momento hasta 1914, se adjudicó el estandarte artístico del efímero período que se conoce históricamente como la “belle époque”. En diferentes países europeos, así como en América, hubo representantes del decadentismo, tanto en la LITERATURA como en la bellas artes.

En el campo de las LETRAS están en FRANCIA, además de Veralaine, Baudelaire y Mallarmé quienes se mostraron decadentes en sus postrimeros momentos, J.K. Huysmans, René Ghil, Laurent Tailhade, Isidore Ducasse (Conde de Lautréamont), Alfred Jarry, Marguerite Vallete (Rachilde), Péladan, Lorrain, Schwob, Saint Pol Roux, Péguy y otros; en INGLATERRA, con el llamado dandysmo o esteticismo y los poetas del “The Rhymes Club”, se encuentran Oscar Wilde, Walter Horatio Pater, Lord Alfred Douglas, Matthew Arnold, Arthur Symons, Ernest Dowson, Lionel Johnson y otros; en ESTADOS UNIDOS con el llamado grupo de la Bohemia están Ambrose Bierce, Lafcadio Hearn, Richard Hovey, Edgar Saltus y Jammes Gibbons Hunnecker; en BÉLGICA, en donde hubo un grupo de poetas con el llamado bohemismo, Théodore Hannon, Maurice Maeterlinck, Vieté Griffin, Max Elskamp, Van Leberghe, Mockel, Fontainas; en ALEMANIA deben mencionarse Stephan George, Gundolf, Wolfskel y Bertram; en ITALIA con el movimiento de la scapigliatura (término similar a «bohemia») hay que mencionar a Gabrielle D'Annunzio y Camillo Boito.

En el campo de las ARTES PLÁSTICAS, el decadentismo se revistió con otros nombres, pero, a la postre, orientado por los mismos intereses y rasgos: en Francia, se tiene el llamado L’ART MODERNE dentro del que descuellan Hector Guimard, Majorelle, Binet, Jourdain, Emile Gallé y René Lalique. En Bélgica, tuvo lugar el conocido ART NOUVEAU, cuyos máximos ejemplos se encuentran en monumentos arquitectónicos de Victor Horta y en los cuadros de Félicien Rops, Hodler, Khnopff, Toorop. En Inglaterra, hubo una resistencia dada la fuera que tenían los ARTS AND CRAFTS, pero le dio un arquitecto notable, Charles Rennie Mackintosh. En España se conoce a Antonio Gaudí quien dio aportes significativos dentro del llamado MODERNISME o ESTIL MODERNISTA. Igualmente, en Italia, se encuentra la tendencia LIBERTY con su máximo exponente D’Aronco, en Alemania, la JUGENDSTIL y en Austria la SECESIÓN VIENESA.

Características generales del decadentismo
1. El decadentismo fue la antítesis del movimiento poético de los parnasianos y de su doctrina (inspirada en el ideal clásico del arte por el arte), a pesar de que Verlaine, uno de sus máximos exponentes del decadentismo, había sido en sus orígenes parnasiano. La fórmula pictórica y escultórica de los parnasianos (ut pictura poesis, según la norma de Horacio), se sustituye en el decadentismo por el ideal de la poesía, que tiende a la cualidad de la música

2. El decadentismo arremete contra la moral y las costumbres burguesas, pretende la evasión de la realidad cotidiana, exalta el heroísmo individual y desdichado, explora las regiones más extremas de la sensibilidad y del inconsciente.

3. Los decadentes fueron estetas ciento por ciento y mantuvieron, buscando siempre lo aristocrático, lo quintaesenciado, lo superrefinado, lo precioso, lo extraño, lo oculto, lo exótico (principalmente lo oriental) llevado a los más prolijos y desmedidos extremos en un sentido exacerbante y enfermizo.

4. Los escritores decadentes tendieron a la descripción erudita e insistieron en plasmar los detalles de las cosas y de las sensaciones.

5. Manifestaron un gusto exagerado por una originalidad artificiosa que se alejase del equilibrio y del buen decir de los modelos literarios clásicos, ya que consideraban que tales ideales llevaban no más que al inmovilismo.

6. Los decadentes no sólo le dieron poca importancia al significado recto de los vocablos, sino que los enlazaban sin sometimiento a ninguna ley sintáctica con tal de que ellos resultase alguna belleza a su manera, la cual podía ser una algarabía para los no iniciados en sus gustos.

7. El decadentismo se interesó por plasmar en la obra literaria una suprarrealidad por vía de la introspección y el escudriñamiento de un más allá por medio de los sueños y las sensaciones que dicta el inconsciente.

8. Para expresar la complejidad de sensaciones, de impresiones y de angustias que ceñían al hombre, los decadentes estaban convencidos de que ya no se podía seguir repitiendo indefinidamente los moldes y los esquemas del clasicismo y de la retórica tradicional, sino que el artista tenía que descomponerlos construyéndose un lenguaje autónomo, personal, de gran plasticidad expresiva y sugestiva.

Representantes del Decadentismo

Francia

  • Delphi Fabrice "Gaston Risselin" (1877 - 1937): L'Araignée rouge, L'homme de joie
  • Jean-Marie-Mathias-Philippe-Auguste Villiers de l'Îsle Adam (1838 - 1889): Cuentos crueles; Historias insólitas; Nuevos cuentos crueles; Historias sobernas; El amor supremo; El doctor Tribulat Bonhonet; Eva Futura; Isis; Akedysseril..
  • Élemir Bourges (1852 - 1925): Sous la hache; Le Crépuscule des dieux; Les oiseaux s’envolent et les fleurs tombent; L'Enfant qui revient; La Nef
  • Georges Grassal de Choffat "Hugues Rebell" (1867 - 1905): Les Méprisants; La Nichina; La femme qui a connu l'Empereur; L'espionne impériale; La Câlineuse
  • Jean Lorrain (Paul Alexandre Martin Duval) (1855 - 1906): Les Lépillier; Très russe; Un démoniaque; El Señor de Bougrelon; La dama turca; El Señor de Phocas (El maleficio); Le vice errant; La maison Philibert; Monsieur Monpalou; Ellen; Le tétreau; L'Aryenne; Maison pour dames; Sonyeuse; Buveurs d'âmes; La princesse sous verre; Âmes d'automne; Lorelei; Contes pour lire à la chandelle; Ma petite ville; Princesses d'Italie; Historias de máscaras; Princesas de marfil y de ensueño; Vingt femmes; Quelques hommes; La Mandragore; Fards et poisons; Propos d'âmes simples; L'école des vieilles femmes; Le crime des riches; Narkiss; Les Pelléastres
  • Jane de la Vaudère (Jeanne Scrive) (1857 - 1908): Folie d'Opium; Mortelle étreinte; L'Anarchiste; Le Droit d'aimer; Ambitieuse; Les Demi-Sexes; Les; Sataniques; Le Sang; Les Frôleurs; L'Amuseur; Trois fleurs de volupté; Le Harem de Syta; Les Mousseuses; L'Amazone du roi de Siam; La Mystérieuse; Les Androgynes; Les Courtisanes de Brahma; L'Expulsée; La Gesha amoureuse; Les Confessions galantes; Rien qu'amante; La Sorcière d'Ecbatane; La Porte de Félicité; Sapho: dompteuse
  • Jean Lombard (1854 - 1891): La agonía; Bizancio.
  • Jean Le Barbier de Tinan (Jean de Tinan) (1874 - 1898): Un document sur l'impuissance d'aimer; Érythrée: les amphores de Phéidas (cuentos); Penses-tu réussi ! ou Les diverses amours de mon ami Raoul de Vallonges; L'Exemple de Ninon de Lenclos amoureuse; Un vilain monsieur; Aimienne, ou le Détournement de mineure.
  • Joris-Karl Huysmans (1848 - 1907): Martha; Las hermanas Vatard; Al revés o Contranatura; Allá lejos o Allá abajo; En ruta; La catedral; El oblato; Aguas abajo
  • Henri Gauthier Villars "Willy" (1859 - 1931): La maîtresse du prince Jean; Le mariage de Louis XV; Le petit roi de la forêt; Le Roman d'un jeune homme beau; Jeux de prince
  • Joséphin Péladan "Sâr" (1858 - 1918): Istar; El vicio supremo; La decadencia latina; La iniciación sentimental; Los amantes de Pisa; Las devotas de Aviñón.
  • Laurent Tailhade (1854 - 1919): Tierra latina; Imbéciles y viles; El manojo de la salvia.
  • Léon Bloy (1846 -1917): La deseperada; La mendiga; Hija de la sangre; Historias desobedientes
  • Marcel Schwob (1867 - 1905): Las vidas imaginarias; Corazón doble; El rey de la máscara de oro; La lámpara de Psiquis.
  • Marguerite Eymery-Vallette "Rachilde" (1862 - 1958): Monsieur de la Nouveauté; La Femme du 199e régiment (fantaisie militaire); Histoires bêtes pour amuser les petits enfants d'esprit; Monsieur Vénus, roman matérialiste; Nono, roman de mœurs contemporaines; Queue de poisson; A Mort; La Virginité de Diane; La Marquise de Sade; Le Tiroir de Mimi-Corail; Madame Adonis; Le Mordu, mœurs littéraires; Les Oubliés; L'Homme roux; Minette; La Sanglante ironie; Théâtre; L'Animale; Le Démon de l'absurde; La Princesse des Ténèbres; Les Hors Nature. Mœurs contemporaines; L'Heure sexuelle; La Tour d'amour; Contes et nouvelles suivis du Théâtre; La Jongleuse; L'Imitation de la mort (nouvelles); Le Dessous; Le Meneur de louves; Son Printempts; La Terre qui rit; Dans le puits ou la vie inférieure; La Découverte de l'Amérique; La Maison vierge; La Souris japonaise; Les Rageac; Le Grand Saigneur; L'Hôtel du Grand Veneur; Le Château des deux amants; Le Parc du mystère; Au Seuil de l'enfer; La Haine amoureuse; Le Théâtre des bêtes; Refaire l'amour; Le Prisonnier; Madame de Lydone, assassin; Pourquoi je ne suis pas féministe; La Femme aux mains d'ivoire; Le Val sans retour; Portraits d'hommes; L'Homme aux bras de feu; Les Voluptés imprévues; Notre-Dame des rats; Jeux d'artifice; L'Amazone rouge; La Femme Dieu; L'Aérophage; L'Autre Crime; Les Accords perdus; La Fille inconnue; L'Anneau de Saturne; Pour la lumière; Face à la peur; Duvet-d'Ange. Confession d'une jeune homme de lettres; Le roman d'un homme sérieux. Alfred Vallette à Rachilde; Mon étrange plaisir; Quand j'étais jeune
  • Maurice-Auguste Barrès (1862 - 1923): El culto a mí mismo (Bajo la mirada de los bárbaro, El hombre libre, El jardín de Berenice);
    Roman de l'énergie nationale (Les Déracinés, L'appel au soldat, Leurs figures) ; Los bastiones del Este; La colina sagrada; Sobre la sangre, la voluptuosidad y la muerte. 
  • Octave-Henri-Marie Mirbeau (1850 - 1917): El abad Jules; Sébastien Roch; Bajo el cielo; El calvario; El jardín de los suplicios; Los negocios son los negocios; Escrúpulos; El diario de una dama de cámara; Los 21 días de un neurasténico; La 628E-8; Dingo; Un gentilhombre.
  • Paul Bonnetain (1858 - 1899). Dans la Brouse; L'opium; En mer; Amours nomades; Passagère; Premières étapes; Une femme a bord; Charlot s'amuse
  • Pierre Loüys (1870 - 1925): Las canciones de Bilitis; Astarté; Afrodita; La mujer y el pelele; Aventuras del rey Pausole; La antesala de la muerte; Manual de urbanidad para jovencitas; Diálogos de cortesanas; Psyché; Las tres hijas de su madre; Historia del rey Gonzalo y las doce princesas.
  • René Maizeroy (1856-1918): El ángel; En volupté; La Glorita, hija y marquesa; Le feu de joie; Sur l'amour et sur le baiser; Le marchand de Désses; La remplacante; L'amour qui saigne; La Fête; Le Mauvais mirage; Le Frisson nouveau; A l'ombre; Parvenu; Amuseuse; La Vraie et l’autre; Celle qu’on n’achète pas; Yvette Manequin; La peau.
  • Théodore de Wysewa (¿? - ¿?): Chez les allemands; Derriere la front boche

Inglaterra

  • Andrew Lang (1844 - 1912): The Mark of Cain; The Disentanglers
  • Arthur Collin Moore (1853 - 1909): La mascarada; Adrian Rome (junto con Dowson)
  • Aubrey Vincent Beardsley (1872 - 1978): Bajo la colina o La historia de amor de Venus y Tannhäuser
  • Edward Carpenter (1844-1929): Love's Coming of Age; The Intermediate Sex
  • Ella D'Arcy (1856 - 1939): Monochromes; Modern Instances; Bishop Dilemma.
  • Ernest Christopher Dowson (1867 - 1900): Dillemas; Madame de Viole; La mascarada; Adrian Rome (junto con Moore)
  • Ernest Percival Rhys (1859 - 1946): Blackhorse Pit.
  • Ethel M. Arnold (1866 - 1930): Platonics: a study.
  • Evelyn Sharp (1869 - 1955): Nicolette; The making of a prig; All the way to Fairyland; The other side of the sun.
  • Frank Harris (1856 - 1931): Elder Conklin and other stories; Montes the matador; The bomb; Unpath'd waters; Great days; The yellow ticket and other stories; The veils of Isis and other stories; Love in youth; Undream'd of shores; Pantopia; The short stories of Frank Harris.
  • Frances Featherstone (1860 - 1897): Cuentos de muerte y otras desesperaciones.
  • Frederick William Rolfe "Baron Corvo" (1860-1913): El deseo y la búsqueda del todo; Stories Toto Told Me; Hadrian the Seventh; Chronicles of the House of Borgia; Don Tarquino.
  • George Cecil Ives (1867 - 1950): The missing Baronett.
  • Hermione Ramsden (¿? - ¿?): A forgotten novelist.
  • Jack Saul (¿? - ¿?): Sins of the cities of plains; Recollection of a Mary Anne
  • John Evelyn Barlas (1860 - 1914):
  • John Henry Gray (1866 - 1934): Park: A Fantastic Story.
  • John Davidson (1857 - 1909): Emancipated; Full and True Account of the Wonderful Mission of Earl Lavender, which Lasted One Night and One Day: With a History of the Pursuit of Earl Lavender and Lord Brumm by Mrs. Scamler and Maud Emblem.
  • Lena Milman (1894 - 1910): Sir Christopher Wren.
  • Lionel Pigot Johnson (1867 - 1902): Tobacco clouds.
  • Marc-André Raffalovich (1864 - 1934): A willing exile.
  • Margaret Raine Hunt "Averil Beaumont" (1831 - 1912): Under Seal of Confession (as Averil Beaumont); The Leaden Casket;Thornicroft's Model (as Averil Beaumont)
  • Matthew Arnold Stern (1822 - 1888):
  • Matthew Phipps Shiel (1865 – 1947): El príncipe Zaleski; Shapes in the Fire; The Rajah's Sapphire; La nube purpúrea; Weird o’It; La mansión de los ruidos.
  • Ménie Muriel Dowie (1867 - 1945): Gallia; The crook of the bough; Love and his mask.
  • Nora Hopper Chesson (1871 - 1906): The bell and the arrow.
  • Norman Douglas (1868 - 1952): South wind; They went; In the beginning.
  • Henry Maximilian Beerbohm (1872 - 1956): Zuleika Dobson; Siete hombres; A Christmas Garland; The Dreadful Dragon of Hay Hill; Mainly on the Air; A Variety of Things.
  • Olive Eleanor Custance (1874 - 1944)
  • Oscar Wilde (1854 - 1900): El crimen de Sir Arthur Saville y otros relatos; El príncipe feliz y otros relatos; La casa de granada y otros relatos; El retrato de Dorian Gray; Teleny o El reverso de la moneda.
  • Reginald Turner (1869 - 1938): The steeple; Dorothy Raeburn; Cynthia's damages; Uncle Peaceable; Castles in Kensington; The comedy of progress Imprerial Brown of Brixton.
  • Richard Garnett (1835 - 1906): El crepúsculo de los dioses.
  • Richard Thomas Le Gallienne (1866 - 1947): The quest of the golden girl; Prose fancies; The romance of Zion Chapel; A jongleur strayed; October vagabonds; The book-bills of Narcissus; Pieces of eight; Young lives; The worshiper of the image
  • Rosamund Marriot-Watson "Graham R. Tomson" (1860 - 1911): An island Rose.
  • Theodore William Graf Wratislaw (1871 - 1933):

Estados Unidos

  • Edgar Evertson Saltus (1855 - 1921): The Philosophy of Disenchantment; The Anatomy of Negation; Mr. Incoul's Misadventure; The Truth About Tristrem Varick; Eden: An Episode; The Pace That Kills; A Transient Guest and Other Episodes; Love And Lore; Mary Magdalen; Imperial Purple; Madame Sapphira; Enthralled; Daughters of the Rich; Purple and Fine Women; The Pomps of Satan; The Perfume of Eros: A Fifth Avenue Incident; Vanity Square; Historia Amoris; The Lords of the Ghostland; The Monster; Oscar Wilde, An Idler's Impressions; The Gates Of Life; The Paliser Case; The Imperial Orgy: An Account of the Tsars From the First to the Last; The Ghost Girl
  • Vincent O'Sullivan (1868 - 1940): The good girl; Sentiment and other stories.
  • Edward Irenaeus Prime-Stevenson "Xavier Mayne" (1858-1942): Imre: a memorandum; Janus.
  • Henry Harland "Sidney Luska" (1861 - 1905): Mademoiselle Miss; Grey Roses; Comedies and Errors; The Cardinal's snuff-box; The lady Paramount; My friend Prospero.

Italia

  • Antonio Fogazzaro (1842 - 1914): Malombra; Daniel Cortis; Fedele y otros relatos; El misterio del poeta; Pequeño mundo antiguo; Pequeño mundo moderno; El santo; Leila.
  • Camilo Boito (1836 - 1914): Storielle vane; Senso, nuove storielle; L'anima di un pittore.
  • Gabriele D’Annunzio (1863 - 1938): El delito de Giovanni Episcopo; Tierra virgen; El libro de las vírgenes; Los cuentos de San Pantaleone; Las novelas de la rosa (El placer, El inocente, El triunfo de la muerte); Las novelas del lirio (Las vírgenes de las rocas); Las novelas de la granada (El fuego); Los cuentos del río Pescara; Quizás sí quizás no

España

  • Eduardo Marquina (1879 - 1946): Las dos vidas; La caravana; El beso en la herida; Agua en cisterna; Alma de mujer; El destino cruel; Adán y Evan en el dancing; La misa azul; El monje blanco.
  • Francisco Villaespesa (1877 - 1936): Las palmeras del oasis; La granada de rubíes ; La tela de Penélope; Breviario de amor o La marcha de las antorchas; El milagro de las rosas; Zarza florida ; El último Abderramán.
  • José María Llanas Aguilaniedo (1875 - 1921): Del jardín del amor; Navegar pintoresco; Pityusa.
  • José Nogales (1860 - 1908): Mariquita León; El último patriota.
  • Ramón María del Valle Inclán Bermudez de Castro (1866 - 1936): Femeninas; Epitalamio; Corte de amor; Jardín umbrío; Flor de santidad; Sonata de primavera; Sonata de estío; Sonata de otoño; Sonata de invierno; Los cruzados de la causa; El resplandor de la hoguera; Gerifaltes de antaño; El ruedo ibérico; Tirano Banderas; Comedias bárbaras: Águila de blasón; Romance de lobos; Cara de plata.
  • Salvador Rueda y Santos (1857 - 1933): La cópula; El patio andaluz; El cielo alegre; El gusano de luz; La reja.

Alemania

  • Arthur Holitscher (1869 - 1941): The poisoned well; Of lust and death
  • Peter Hille (1854 - 1904): Herodías; Cleopatra; Semíramis
  • Ricarda Huth (¿? - ¿?): Unconquered love

Austria

  • Franz von Bayros (1866 - 1924): Tales at the dressing table.
  • Georg Trakl (1887 - 1914): Desolación
  • Hermann Bahr (1863 - 1934): La escuela del amor; Fin de siglo; Die Rahl; O Mensch; Österreich in Ewigkeit
  • Leopold Ritter von Sacher-Masoch (1836 - 1895): El legado de Caín; Venus de las pieles; La Mesalina de Viena.

    Rusia
  • Aleksandr Kupin (¿? - ¿?): La sulamita
  • Evdokia Nagrodskaia (1866 - 1930): The wrath of Dionysus; The white colonnade; The bronze door; Evil spirits; The river of times
  • Mikhail Alekseevich Kuzmin (1872-1936): Alas; La casa de cartón; Viajeros por mar y tierra; El cuento de Eleusipo; Alejandro.
  • Príncipe Golitzyn Muravlin (1860 - ¿?): Memorias del conde Witte.

Polonia

  • Antoni Lange (1863 - 1929): Godzima; The hour; Elfrida; Miranda; The wild rose
  • Kazunuerz Przerwa-Tetmajer (1865 - 1940): Tales of Tatras.
  • Stanisław Przybyszewski (1868 - 1927): Homo sapiens; Hijos de Satanás; Andrógino; Sons of the earth; Children of poverty; The cry; Il regno doloroso.
  • Stefan Żeromski (1864 - 1925): Forest echoes; Adam Gillon; Ludwik Kryzanowski; The faithful river; Sisyphean labours; The prime life; Homeless people; Ashes; Early spring.
  • Tadeusz Micinski (1873 - 1918): Nietota: The book of Tatra mystery; The oaks of Tchernobyl; Monk Faust.
  • Christian Jens Houmark (1869 - 1950): In the eye of God.
  • Wacław Berent (1873 - 1940): A specialist; Rotten wood; Winter crop; The current; The twilight of the commanders; Living stones.

Suecia

  • Hjalmar Söderberg (1869 - 1941): El juego serio; Extravíos; Doctor Glas.
  • Ola Hansson (1860 - 1925): Sensitiva amorosa.
  • Gustav Otto Adelborg (1883-1965): Venture, Counterventure.

Dinamarca

  • Herman Bang (1857-1912): Familias desesperadas; A un lado del camino; Seres silenciosos; Tine; La casa blanca; Vida o muerte; Generations without hope; Cuentos excéntricos; Humble lives; Stucco; Mikael; La colina de Ludvig.

Suiza

  • Louis Dumur (1863 - 1933): Alberto; Paulina o la libertad del amor.

Bélgica

  • Charles-Marie Flor O’Squarr (1830- 1890): Les fantômes; Les coulisses de l'anarchie; La bohème bourgeoise.
  • Georges Eekhoud (1954 - 1927): Kees-Doorik; Kermesses; Les milices de Saint-François; La nouvelle Carthage; Scal-Vigor o Un amor extraño; L'Autre Vue; Les Libertins d'Anvers
  • Georges Raymond Constantin Rodenbach (1855 - 1898): Bruges-la-Morte; Le carilloneaur.

Holanda

  • Louis-Marie-Anne Couperus (1863-1923): Footsteps of Fate; Montañas de luz; Los comediantes; Jerjes