Impresionismo

Esta escuela pictórica que, posteriormente, trascendería a las otras expresiones artísticas, nació con el propósito de dar a las cambiantes apariencias de la naturaleza una intepretación rigurosamente sensitiva. Fue en abril de 1874 cuando un grupo de artistas independien-tes inauguró una muestra colectiva en la casa del fotógrafo Nadar. En dicha exposición figuraban, entre otros, Bloudin, Pissarro, Renoir, Sisley y Monet; de este último nació la denominación de la escuela basada en una pintura suya titulada Impréssion le soleil levant, que sirvió al crítico Louis Léroy para acuñar irrisoriamente las palabras: IMPRESIONISMO e IMPRESIONISTA que, aceptadas luego por los pintores, alcanzó de inmediato renombre y popularidad.

El Impresionismo influyó fuertemente en músicos y literatos en cuanto a elección de temas de carácter cambiante y pasajero, resumiendo su estética con cierto exceso de declararse OJO QUE REGISTRA IMPRESIONES LUMINOSAS. Tanto los músicos y poetas intentaron sintetizar, en un todo, el color y el sonido.

Entre los LÍRICOS Y NARRADORES tuvieron inquietudes impresionistas Verlaine, Rimbaud y los Goncourt en Francia; Juan Ramón Jiménez y Azorín en España; Rilke y Thomas Mann entre los alemanes; Marianne y Moore en Estados Unidos. En la MÚSICA, el mayor exponente de esta estética fue Claude Debussy, quien influyó, sobre manera, en muchos compositores como Ravel y Manuel de Falla.

Características generales del Impresionismo
1) Los impresionistas fueron, ante todo, pardos, adoptando colores puros y brillantes para expresar la fugacidad y el cambio.

2) Eliminaron las sombras opacas, y los cuerpos perdieron volumen, adquiriendo bidimensionalidad y marcados contrastes.

3) Se inspiraron en lo inestable, en lo cambiante, lo que es y puede ser, y trataron de apresar el instante que pasa, el efecto fugaz.

4) Recrearon momentos específicos como la luz de la mañana, del mediodía y del atardecer; la niebla, la lluvia, la nieve fueron los motivos más explotados.

5) El interés exclusivo de plasmar tan sólo lo plástico y lo pic-tórico obligó a los artistas y a los hombres de letras a dejar de lado asuntos metafísicos, para así recrear impresiones, es decir, la fugaz instantaneidad de una sensación subjetiva (LA CONCIENCIA CREA SENSACIONES Y ÉSTAS CREAN EL MUNDO).

6) En la poesía y en la narrativa se llega al Impresionismo por medio de efectos de animación (prosopopeya), fusiones sensoriales (sinestesias), efectos sonoros (aliteración) y una conjunción del espíritu del poeta con el paisaje, pero sin expresar sentimientos.

7) Hay una tendencia a la acumulación de datos y conceptos impregnados de matices cromáticos que permiten al lector recrear la situación o el paisaje. Para esto, emplean vocablos (primordialmente adjetivos) que remiten al color y al sonido tomados de las artes plásticas y la música: amarillento, rojizo, sonoro, acústico, mancha, pincelada, brochazo, sinfónico, etc.

8) En los escritores impresionistas es frecuente el llamado estilo de notas o de diario, construido a base de frases nominales yuxtapuestas, a menudo totalmente exentas de los nexos racionales de la oración. Este estilo es propicio para reproducir imágenes desarticuladas resultantes de la impresión momentánea y primera de la circunstancia real en el sujeto.

9) El Impresionismo es un arte sugestivo y no descriptivo, pues evoca pequeñas pinceladas de una escena cuyo significado hay que abstraer atendiendo a las sugestiones.

10) Los autores impresionistas les confieren a los personajes papeles fundamentales: por un lado, los caracterizan por medio de sucesivos brochazos psicológicos que son materializados mediante figuradas sensaciones ópticas, olfativas, acústicas, térmicas, gustativas, táctiles, cinéticas e internas que parten del ambiente en que se desarrolla la acción, dándose una estrecha relación entre la actitud anímica y el paisaje impreso; a su vez, es necesario señalar que el hecho de que presenten sujetos pasivos y sumidos en una cotaneidad enfermiza ayuda a tal relación. Por otro lado, los personajes cumplen la función de ser presentadores de la realidad exterior mediante la exposición de las mencionadas sensaciones.

11) En una obra narrativa impresionista, no existe una verdadera fábula en el sentido tradicional, sino que se da una serie de elementos de diversa índole separados o fragmentados desordenadamente como: la sucesión de objetos, imágenes, impresiones o pinceladas escénicas, la inclusión de diálogos, la narración de personajes, etc. que deben ser estructurados luego en un conjunto lógico por el lector tomando como base un elemento unitivo. Este concepto de la narración responde a la forma de ver el mundo de finales del siglo XIX: se consideraba que el CONJUNTO VITAL debía ser el producto de una serie de impresio-nes hilvanadas por la conciencia de un individuo.

Representantes  del Impresionismo

(Véanse los autores adscritos al Simbolismo)