Francisco Modesto de Olaguíbel

(1874 - 1924)


Poeta, orador y cronista, Francisco M. de Olaguíbel nació en la ciudad de México el 6 de noviembre de 1874, e hizo sus estudios primarios y los del bachillerato en Toluca, graduándose de licenciado en Derecho, en 1900, en la capital de la República. Ejerció el periodismo y la enseñanza. Fue también Agente del Ministerio Público, destacándose en la tribuna penal.

 

Olaguíbel fue profesor en el Instituto Científico y Literario y en la Escuela Normal para Maestras de Toluca, en donde ejerció su profesión de abogado; en la Escuela Superior de Comercio y Administración y en la Nacional Preparatoria, en la ciudad de México. La cátedra de Lecturas literarias comentadas, estaba a cargo de Olaguíbel, en el último plantel.

 

Con motivo del asesinato del General Manuel Lisandro Barillas, quien había sido Presidente de la República de Guatemala y se encontraba desterrado en México, crimen cuyo ejecutor fue Francisco Morales, Olaguíbel adquirió gran renombre. En tal episodio hizo una requisitoria como fiscal, en la que con pericia mostró la responsabilidad moral del dictador Manuel Estrada Cabrera.

 

Colaboró en diversos periódicos de Toluca y en la "Revista Azul", que dirigían Manuel Gutiérrez Nájera y Carlos Díaz Dufoo. Formó parte del grupo de fundadores de la "Revista Moderna", después de la polémica literaria que provocó la publicación del poema de José Juan Tablada, "Misa negra", en 1898.

 

Durante una controversia sobre el Modernismo, que suscita el libro de poemas Oro y negro, de Olaguíbel, en 1897, una carta del crítico jalisciense Victoriano Salado Álvarez, dirigida al autor, determina los comentarios de Amado Nervo y Jesús E. Valenzuela. La aparición de esta obra de Olaguíbel da lugar a un gran elogio del poeta argentino Leopoldo Lugones.

 

Formó parte de un grupo bohemio de escritores, políticos y abogados, de las postrimerías del régimen porfiriano, que se conocía con el nombre de "La Horda". En la cámara de Diputados de la XXVI Legislatura Federal perteneció al famoso grupo de oradores conocido con el nombre de "El Cuadrilátero", además de Querido Moheno, Lozano y García Naranjo. Procurador General de Justicia y Subsecretario de Relaciones Exteriores en el gobierno de Victoriano Huerta, a la caída del régimen, Olaguíbel hubo de desterrarse.

 

Publicó dos libros poéticos, además de Oro y negro (1897), Canciones de bohemia, en 1905 y Rosas de amor y dolor, en 1917, así como una novela: ¡Pobre bebé! en 1884 y diversos discursos sueltos.

 

Llamó a ¡Pobre bebé! un "esbozo de novela", expresión que en este caso debe entenderse como la de una novela escrita a medias. Tenía veinte y la obra debe ser considerada el clásico "pecado de juventud", a pesar de que ganó un concurso literario. Con el paso del tiempo se convirtió en un buen escritor de textos breves, no exentos de rasgos decadentistas.

 

De su libro de Cuentos frívolos se recuerdan dos incluidos en una antología de cuentos de siglo XIX de José Mancisidor "El crimen de Margarita" y "La muerte de Heliogábalo, cuya excelencia vendría a justificar a ¡Pobre bebé!, en su calidad de texto previo y necesario en la formación de Olaguibel. Sus cuentos "ilustran la traducción periodística de los clichés románticos a la vida cotidiana de aquella ciudad de México debatidos entre el afrancesamiento y la miseria". En ellos pueden apreciarse una confusión de estilos muy característica del período de fin de siglo que lo mismo pone al descubierto rasgos modernistas, naturalisas y románticos.

 

Francisco Manuel de Olaguíbel se destacó como orador. Varios de sus discursos fueron incluidos en el Diario de Debates del Congreso de la Unión.


Los últimos años de su vida se estableció en México y colaboró como cronista literario de "El Universal", bajo el signo de la escuela de Gutiérrez Nájera. Murió en la capital de la República el 14 de diciembre de 1924.

Novelas

¡Pobre bebé!


Relatos

Cuentos frívolos

El crimen de Margarita

La muerte de Heliogábalo