Armando Chirveches
(1881 - 1926)

Novelista boliviano. Vivió muchos años en la capital de Francia. Armando Chirveches, según registran sus biógrafos, hizo sus estudios primarios en la ciudad de La Paz, posteriormente ingresó a la Universidad de San Francisco Xavier de Sucre para titularse como abogado. Tuvo intensa vida política al ingresar al Partido Liberal en 1908. 

Luego vendría su etapa diplomática visitando varias naciones americanas y de Europa. En 1920 al ascenso del Partido Republicano al poder gubernamental, Chirveches tuvo que tomar el camino del exilio, estableciéndose de manera definitiva en París hasta el fin de sus días. Los avatares de la vida sumieron en la soledad al escritor, así lo testimonia una carta que deja leer: “Estoy tan solo. No he creado hogar. Conmigo se extingue el nombre de mi familia y los amigos casi no cuentan .”. La misiva fue dirigida al también escritor Alcides Arguedas, antes de poner fin a sus días a los 45 años de edad, cuando se suicidó.

Se enmarca dentro de la generación de 1910, que transitó del romanticismo al modernismo.  Es un costumbrista que arranca del realismo para pintar el panorama de su patria; trata de seguir los pasos literarios de novelistas españoles tan diversos como José Mª de Pereda, Armando Palacio Valdés y Vicente Blasco Ibáñez, pero quizás este último, con la ayuda de los naturalistas franceses, influyó más poderosamente en su espíritu y en su técnica literaria. 

Armando Chirveches inició su carrera literaria como poeta modernista y pasó por la lírica sin pena ni gloria: Lilí (1901), Noche estival (1904), Cantos de primavera (1909) y Añoranzas (1912). 

Sin embargo, como prosista es una de las grandes figuras de su país: Celeste (1905), A la vera del mar (1926) y Flor del trópico (1926) son novelas cortas que encuadran su personalidad de narrador, desde el balbuceo en la primera, hasta la discreta intranscendencia en las otras dos. 

Pero sus tres novelas centrales, de construcción vigorosa y singular colorido, son La candidatura de Rojas (1908), Casa solariega (1916) y La virgen del lago (1920). 

Es la primera de estas tres narraciones la que ha dado mayor renombre al autor fuera de Bolivia; sin embargo, algunos críticos bolivianos consideran como su mejor obra la segunda, la titulada Casa solariega, que relata el triunfo del aventurero andaluz Juan Luque en la sociedad de Chuquisaca y pinta las "costumbres latinoamericanas" con mano maestra, en un ambiente de lucha entre las aspiraciones liberales y la influencia clerical. La Virgen del Lago, con mayores pretensiones de fantasía y erudición, no alcanza la altura de las anteriores. Chirveches fue un crítico amargo de la sociedad boliviana de su tiempo desde su posición superior de hombre culto de formación europea, sin ahondar demasiado en los problemas y en las ansias del alma nacional. 

Novelas

Celeste

A la vera del mar

Flor del trópico

Candidatura de Rojas

Casa solariega

La virgen del lago