Arturo Ambrogi
 (1874 - 1936)

Fue un escritor y periodista salvadoreño, considerado uno de los fundadores de la literatura salvadoreña, junto con Francisco Gavidia y Alberto Masferrer y uno de los representantes del costumbrismo en Centroamérica. Es el mejor cronista en la historia de la literatura salvadoreña, quizá también el más riguroso estilista.

Fue Director de la Biblioteca Nacional, periodista prolífico y censor. Su pluma se forjó en las redacciones de prestigiosos diarios como La Ley de Santiago de Chile y El Nacional de Buenos Aires. Fue amigo de Rubén Darío, a quien conoció cuando tenía 16 años, de Leopoldo Lugones, de Enrique Gómez Carrillo; por eso se le ha clasificado cómo Modernista. Pero también compartió aventuras con José Ingenieros y conoció a Paul Groussac (maestro de Darío y de Jorge Luis Borges).

Era hijo de un general italiano, Constantino Ambrogi Luissi, y su madre era Lucrecia Acosta, tía carnal del también escritor Vicente Acosta. Su padre creó las condiciones económicas en el país para que él tuviera una formación elitista y que adquiriera una gran cultura cosmopolita al punto que se afirmaba de él que era el salvadoreño de su época más informado. Trabajando como periodista, viajó en su juventud por Europa, Suramérica y el Lejano Oriente; en sus viajes por el Cono Sur conoció al escritor uruguayo José Ingenieros. Cruzó el Canal de Suez y escribió sus impresiones sobre Japón y China.

No es aventurado decir, pues, que Ambrogi fue el primer escritor cosmopolita de El Salvador -y probablemente el más informado de su tiempo. La crítica literaria ha destacado la precisión de Ambrogi para el detalle, su capacidad descriptiva, la elegancia y propiedad de su prosa, pero no ha insistido suficentemente en su virtuosismo como retratista de personalidades, ni en su estilo irónico que a veces llega al sarcasmo (llama a Darío "Sumo Pontífice de la pose" y dice que Francisco Gavidia -en la caricatura de Toño Salazar- aparece "engrifado como chancho de monte").

Algunas crónicas de Ambrogi podrían ser descritas con una frase que él mismo aplicó al francés Octave Mirabeau: "Esa pluma que suele ser un estilete envenenado". Sus evocaciones de la vida en el San Salvador finisecular, de los ambientes intelectuales de Santiago y Buenos Aires, de las figuras cumbres de la literatura europea de su época, están escritas con un lenguaje fresco, mezcla de la nitidez en el trazo y de la acotación puntual. La sugerencia y la seducción son virtudes de esta prosa.

No tuvo descendencia porque nunca se casó, pero un hermano llamado Constantino Ambrogi Acosta se radicó en Nicaragua donde procreó con Rosa Medal tres hijos: Vicente Julián, Constantino y Cristina. Siendo los hijos de éstos los descendientes más cercanos a este escritor. El último en morir de sus sobrinos Vicente Julian Ambrogi Medal, a la edad de noventa años en 1999, llevaba ese nombre en honor de Vicente Acosta puesto por su padre a sugerencia del mismo Arturo Ambrogi. Sus restos descansan junto a los de su padre en el cementerio de la ciudad de Jinotepe. Los hijos de Vicente Julian Ambrogi Medal son Pedro Arturo, Vicente Constantino y Giovanna todos ligados al derecho.

Ambrogi cultivó la narrativa costumbrista y estuvo influido por el romanticismo español, el naturalsimo-impresionista y el modernismo hispanoamericano, pero estás dos últimas tendencias marcaran el porvenir de su creación literaria. En sus cuentos y crónicas quiso plasmar por escrito todos los aspectos tradicionales de la vida campesina salvadoreña. Su Libro del trópico y El jetón contienen instantáneas de la campiña salvadoreña, de sus hombres y sus paisajes: son el precedente indispensable de la corriente que culmina con Salarrué.

Publicó las siguientes obras: Bibelots (1893); Cuentos y fantasías (1895); Manchas, máscaras y sensaciones (1901); Al agua fuerte (1901); Sensaciones crepusculares (1904); El libro del trópico (1907); Marginales de la vida (1912); El tiempo que pasa (1913); Sensaciones del Japón y de la China (1915); El segundo libro del trópico (1916); Crónicas marchitas (1916); El jetón (1936) y Muestrario (1955).

Relatos
Bibelot

Cuentos y fantasías
Rose pompon
Mis temporadas de verano
Cuentos de hadas
Lidia Müller
Espirita
Paisajes de invierno
Nac Den Ball
El vestido de seda
De mis buenos tiempos
¡Levántate haragán!
Clara
Canción de mayo
Pierrot
Caléndula
Sueños de poeta pobre
Los niños
Cuento propio
Entre sombras
Marianas brumosas
La casa vacía
De bianco

Manchas, máscaras y sensaciones
La sinfonía de la tormenta
Dos viñetas
Un almuerzo con Tamagno
En el Estrecho de Magallanes

Al agua fuerte
Página del mes de mayo
Los momentos de San Salvador
A la hora en que cae la tarde
Mientras suena el último vals
La serenata

Sensaciones crepusculares
La zona lejana
Recordando a la muerta
El relicario

El libro del trópico
Bruno
Aspectos de la siesta
La pesca bajo el sol
La sacadera
Los peretetes
Después del chaparrón
Historia de la "Cuta"
El "Ojo de Agua"
En el solar de don Martín
El cerdo
El alcalde
La vejez de la ceiba
La Semana Santa en el pueblo
La siesta de los zopilotes
La culebra
La tormenta
Vida del "calero"
Las "chavelonas"
La vuelta al rancho
La víspera del Dia de la Cruz
La muerte del perro
Al aporreo del arroz
El toque de Angelus
La quema
Las primeras lluvias

El tiempo que pasa
Con motivo de "Pagliacci"
Historia sentimental
Paisaje del camino

Muestrario
El afilador
Los mecapaleros
La marimba chapina
El panorama
Los ruidos de San Salvador
El estudio del "Phisque"
La caída de Estrada Cabrera
Toñoo Salazar
Don Sátur
Benavente en el Principal
Historias sentimentales
Monografía de un extraño

El segundo libro del trópico
La molienda
El concierto en el pueblo
El cura va de paseo
Trasladando al ganado
En el solar de ño Martín
La velación de San Jerónimo
El jardincito del jefe de estación
Las muchachas van por el agua
Los volantines en el pueblo
A lo largo del camino
Es el señor alcalde
En estas mañanitas invernales
La viejecita a quien creen bruja
El despertas de la ciudad
El parroquiano hermético
El vendedor de "minuta"
El poeta canta a la Ceiba
Don Jacinto va de viaje

El jetón
Jetón
Cuando brama la barra
Las pescas del Miércoles de Ceniza
La muerte del rey moro
La siguanaba
La marca del acordeón
Las panchitas 

Ensayos - Artículos - Crónicas
Ensayos y artículos de Cuentos y fantasías
Gutiérrez Nájera, cronista
Jorge Isaacs
La vida de bohemia
Viñetas
Isaías Gamboa
Prosa y verso
Leon Rodin
Un libro de los Uhrbach
Modernistas americanos
Carta a una dama
Salvador J. Carazo
Salvador Rueda
Escuchando a Schubert
Alfonso Daudet
Los hombres que he conocido de Muestrario
Pablo Groussac
En casa del general Mitre
Díaz Mirón
Don Juan Cañas en Chile
Batle y Ordíñez

Marginales de la vida
Sensaciones del Japón y de la China
Crónicas marchitas