Agustín Acosta y Bello
(1886 - 1979)

Es uno de los más célebres escritores cubanos del siglo XX perteneciente al grupo de poetas del posmodernismo de la década de 1920, que anticipó en cierta medida las agitaciones artísticas y sociales del decenio posterior.

Nació en la época colonial, en la ciudad de Matanzas, el 12 de noviembre de 1886. Cursó la primera enseñanza y el bachillerato en su ciudad natal. Desde muy joven comenzó a trabajar como telegrafista de los ferrocarriles. Fue jefe del servicio de telégrafos de Matanzas y de La Habana (1909-1920) y en 1912 ocupó una plaza en el Palacio Presidencial. En los años 1913, 1914 y 1915 obtuvo Flores Naturales en juegos florales efectuados en Santiago de Cuba y La Habana.

Estudió leyes, graduándose con el título de Doctor en Leyes. Ejerció la profesión en su ciudad natal mientras que alcanzó también una vida política de triunfos después de haber sufrido cárcel por su oposición al gobierno del presidente Gerardo Machado. Siempre se expresó y actuó de acuerdo a sus convicciones políticas y morales.

A la caída del machadato pasó a ocupar la gobernación provisional de la provincia de Mantanzas (1933-1934) y ejerció la secretaría de la presidencia durante el gobierno del presidente Carlos Mendieta. También fue electo senador de la República, y sirvió como tal de 1936 al 1944. Fue presidente del Partido Unión Nacionalista.

A partir de 1938 fue miembro de la Academia Nacional de Artes y Letras de Cuba, de la prestigiosa Academia Cubana de la Lengua y fue nombrado Poeta Nacional por el Congreso Cubano en 1955. Colaboró en varias publicaciones nacionales de reconocida importancia, tales como «Letras», «El Fígaro», «El Cubano Libre», «Orto», «Social», «Carteles», «Diario de la Marina», «Las Antillas», «Ariel», «Archipiélago» y otros periódicos y revistas importantes.

En la obra de Acosta se incluyen algunos de los primeros poemas líricos libres del pesimismo que dominó en la poesía cubana el principio de la república. Mantuvo gran admiración hacia Federico Uhrbach, quien lo inició en la poesía. Junto con Regino Boti y José Manuel Poveda es uno de los representantes del renacimiento lírico que tuvo lugar en las provincias antes de la década del 1920. Su estilo se destaca por la sencillez de los postmodernistas con acentos, en ciertos poemas bien definidos, del modernismo y romanticismo. Fue precursor de la poesía social en Cuba. En muchas de sus poesías supo expresar su amor a la tierra cubana. Algunos de sus poemas han sido traducidos al francés.  Tiene inéditas sus traducciones de poemas de Baudelaire, Verlaine, Lamartine, etcétera, así como libros de poesías y prosa.

Por razones de familia abandonó la Isla con su esposa en diciembre de 1972 para estar junto a su hija. Murió en la ciudad de Miami, Florida el 12 de marzo de 1979.

Sus libros de poesía y ensayos publicados más importantes están: Ala (1915); Hermanita (1923); La zafra (1926); Los camellos distantes (1936); Martí, su obra y su apoteosis (1941); Las islas desoladas (1943); ¿Fue Martí precursor del Modernismo? (1955); Agustín Acosta: sus mejores poesías (1959); En torno a la poesía de Manuel Gutiérrez Nájera (1963); Caminos de hierro (1974); El Apóstol y su Isla (1974).

Ensayos - Artículos - Crónicas
Martí, su obra y su apoteosis
¿Fue Martí precursor del Modernismo?
En torno a la poesía de Manuel Gutiérrez Nájera
El Apóstol y su Isla