Ramón Rubierta Pastrana
(1894 - 1973)

Nace en Los Palos, municipio de Nueva Paz, provincia de La Habana, poeta y periodista, narrador, crítico de arte y publicista que ejerció como Jefe de redacción de la revista local «Alborada», «Bohemia» y «Avance».

Fue un autodidacta casi total, apenas hizo algunos estudios de primaria, pero se hizo periodista y aprendió el francés a la perfección, lo que le permitió con posterioridad acceder al título de la famosa escuela de idiomas Berlitz, y a una cátedra para la enseñanza de esa lengua en la Escuela Normal para Maestros de La Habana. Aunque nuncia viajó por Europa, conocía a París como la palma de sus manos, lo que dio fe más de un francés al evocar juntos la Ciudad Luz en un café de La Habana.

Comenzó a trabajar en la revista «Bohemia» en 1917 y entre 1929 y 1960 ocupó la jefatura de redacción. Fue uno de los integrantes de las tertulias literarias del Café Martí en los comienzos de la década del veinte, conjuntamente con Juan Marinello, Andrés Nuñez Olano, José Z. Tallet, y otros. Colaboró en la Revista de Avance.

La personalidad del poeta Ramón Rubiera fue una incógnita para cuantos le trataron, incluso para su hijo, autor de un solo libro, Los astros ilusorios (1925), con una tirada de apenas 200 ejemplares, que ni siquiera llegaron a una librería. Dejó de escribir durante cuarenta años. Entre 1965 y 1968 escribió tres libros más que permanecen inéditos: Sedimento del tiempo, Muestrario versicolor y Arbitraria cosecha.

A las pocas semanas de salir de la imprenta Los astros ilusorios, en 1925, su amigo, el poeta y revolucionario Rubén Martínez Villena publicó un memorable artículo sobre el volumen en la revista Chic, en donde ―afirma Alberto Rubiera― “penetró como nadie en la entraña de aquellas veinte poesías y las situara para siempre en un lugar preeminente de las letras cubanas”. Se le tildó allí de elegante y correcto, (...)  “cuando evocaba las barcas que horadan las entrañas frágiles del misterio que abruma las remotas llanuras oceánicas, nos hacía vislumbrar como relámpago fugaz el recuerdo del barco ebrio de Rimbaud.”

Su nombre aparece en El panorama histórico de la literatura cubana, de Max Enríquez Ureña, entre el grupo de poetas surgidos en la década de 1920 a 1930, en el que se advierte el ascendente del simbolismo francés, como una supervivencia modernista.