César Zumeta
(1866 - 1955)

Escritor, periodista, diplomático y político. Figura como uno de los ideólogos del régimen de 
Juan Vicente Gómez. Abandonado por sus padres fue criado por Tomasa Zumeta de Foxerost. La educación secundaria la realizó en el colegio Santa María. En la Universidad Central de Venezuela donde ingresó para estudiar derecho, tuvo su primer contacto con la doctrina positivista. No obstante, no concluye la carrera debido a su expulsión del país en 1883 debido a su oposición al gobierno de Antonio Guzmán Blanco, la cual expresó en artículos publicados en el periódico "El Anunciador" del cual fue fundador junto con Teleóforo Silva Miranda. En 1884 regresa a Venezuela encontrándose en el poder Joaquín Crespo, pero al hacer críticas a su gobierno es expulsado de nuevo, esta vez con destino a Nueva York. En la capital estadounidense ejerció el periodismo, escribiendo en la revista "La América" (1884-1889), junto a personajes de la talla de José Martí y Juan Antonio Pérez Bonalde.

 

En 1890, regresa al país por invitación del presidente Raimundo Andueza Palacio y asume la dirección del periódico "El Pueblo". Al año siguiente fue designado director de "El Universal", siendo también cofundador y colaborador de "La Revista Universal Ilustrada". Sin embargo, las presiones ejercidas por el nuevo presidente Joaquín Crespo sobre la prensa, lo obligan a marcharse a Estados Unidos. En este país dirigió la Casa Editorial Hispanoamericana en 1894.

 

Entre 1894 y 1895 permanece en el país, participando en la fundación de la revista "Cosmópolis", tras lo cual volvió al extranjero. De este período datan sus escritos más difundidos, en especial El continente enfermo (1899) y La ley del cabestro (1902), así como los textos recogidos bajo los siguientes títulos: Escrituras y lecturas (1899), Tiempo de América y Europa (1889-1916) y Las potencias y la intervención en Hispanoamérica (1889-1908). En 1901, tras regresar al país es nombrado senador por el estado Bermúdez.

 

En 1902, ante el bloqueo de las costas venezolanas por potencias extranjeras, colabora estrechamente con el presidente Cipriano Castro, quien nombrándolo cónsul general en Inglaterra le encarga, junto con el publicista español Luis Bonafoux, cambiar la imagen de Venezuela en Europa. No obstante, diferencias con el régimen castrista le hacen romper con él y pasarse a la oposición.

 

En 1908, regresa a Venezuela tras la toma del poder por parte de Juan Vicente Gómez. Dentro del régimen gomecista ocupó diversos cargos y funciones tales como: en 1910, representa al presidente Gómez en la conmemoración del centenario de la independencia de Argentina; en 1911, dirige la organización y celebración del Congreso de Municipalidades; en 1913, se desempeña como director de Política del Ministerio de Relaciones Interiores y en 1914, es titular de dicho despacho ejecutivo. Asimismo, desde 1915 hasta 1932, permaneció en el exterior desempeñando labores diplomáticas, siendo una de las más importantes la representación de Venezuela ante la Sociedad de las Naciones, cuyo Consejo y Asamblea llegó a presidir en 1930.

 

En términos generales, la contribución de Zumeta a la dictadura de Gómez no se limitó al desempeño de cargos públicos, sino al hecho de convertirse en uno de sus principales justificadores, al esgrimir la famosa bandera del "Orden y Progreso".

 

En relación a lo literario, Zumeta es considerado como uno de los autores que a fines del siglo XIX, abren el camino al movimiento modernista y al cosmopolitismo en Venezuela. Individuo de número de la Academia Nacional de la Historia, se incorporó a esta institución el 3 de junio de 1932. Al igual que otros personajes de nuestra historia estuvo vinculado a la masonería, siendo Masón en grado 33 y gran maestro de la Gran Logia de la República de Venezuela entre 1913 y 1915. Aunque falleció en París el 28 de agosto de 1955, sus restos fueron repatriados al poco tiempo.


Relatos

Primeras páginas

Juan

Don Jaime

Los amores de Luis

Claros de luna

 

Artículos - Ensayos - Crónicas

El continente enfermo

 

Primeras páginas

Pardon Messieurs!

Un funeral

Mercedes

Ecos

La ola

Crepúsculo

Desde el puente de Brooklyn

Dos delirios

A una dama

Las beatas

Alcohólica

Poesía

Un prólogo

Fragmentos

Los que bajan

Anotaciones

De una revista

Día de difuntos

Una limosna

Los morros de San Juan

El padre Damien

Agridulce

Delirio de un pobrete


Escrituras y lecturas

Elogio del Dr. Cristóbal Mendoza