Cuchillo de plata fina
José Martí

Acurrucado: se quedó en esqueleto: se consumió sin mo­rir: se le cayeron los ojos: le queda pelo en las cejas, y un tufo sobre la frente en el cráneo mondado: se le conoce que vive en que tiembla: a retazos caído el vestido: lacras de huesos por entre el vestido podrido: omóplato desnudo. Vivo que no pudo amar. ¿Por qué está así? Le quieren arrancar a la fuerza su secreto. Se defiende con los huesos, se aprieta con las manos el lugar del corazón. De entre los huesos empolva­dos sale el amor, con un cuchillo de plata fina, un cuchillo di­minuto, cabeza de mujer, hoja de lengua, que lo atraviesa de parte a parte, y cuando le arrancan el dolor, rueda por tierra, muerto.