Relatos de necios
José Martí

I

Un necio habiendo sabido que el cuervo vive sobre los doscientos años, habiendo comprado cuervo alimentaba a ex­periencia.

II

Un necio queriendo haber de pasar río, entró sobre caballo a la barca, y un quidam habiendo preguntado la causa, dijo: acelerar.

III

Un necio habiendo encontrado a necio dijo: supe que ha­bías muerto, y aquél dijo: sin embargo, ves a mí todavía viviente y el otro necio (repuso) pues ciertamente el diciente es, más digno de crédito, para mí con mucho que tú.

IV

Un necio queriendo haber de enseñar al caballo de él a no comer mucho, no echaba pienso a él, y habiéndose muerto el caballo por el fiambre, decía: rui percudo en granae, pues cuando aprendió a no comer, entonces murió.

V

Un necio careciendo de lo más preciso vendía los libros de él, y escribiendo al padre decía: ¡Oh padre alegrémonos, pues los libros alimentan ya a nosotros!

VI

Un amigo escribió a necio, residente en Grecia, haber de comprar libros para él, y éste habiéndose olvidado, como des­pués de tiempo, fue encontrado, por el amigo, dijo: no recibí la carta que enviaste a mí sobre los libros.

VII

Un necio queriendo nadar, por poco fue ahogado. Juró, pues, no haber de tocar agua si no aprendía antes a nadar.

VIII

Un necio naufragando en el invierno y agarrándose cada uno de los conavegantes a los objetos para el haber de ser sal­vados, él se agarró a una de las áncoras.