Juana Borrero Pierra
(1877 - 1896)

La historia universal registra muchos ejemplos de niños precoces, pero en Cuba a través de los tiempos han surgido pocos. Entre los más conocidos y brillantes está Juana Borrero Pierra, poetisa y pintora cuya obra y maestría en ambas artes despuntó cuando aún no alcanzaba los 10 años de edad.

 

Nació en la ciudad de La Habana el 17 de mayo de 1878 en el seno de una distinguida familia de poetas, científicos y escritores y muy comprometidos con la causa de la libertad e independencia de Cuba. Era prima de Gertrudis Gómez de Avellaneda, poeta cubana que logró fama tanto en España como en Hispanoamérica. La familia vivía en su casona de Puentes Grandes, barrio de La Habana, que se convirtió en tertulia literaria y artística y centro de conspiración contra la tiranía española. Uno de los asistentes era Julián del Casal (1863-1893), que ostentaba el centro de la poesía modernista cubana en esos momentos. Casal mostró en seguida gran admiración por Juanita porque los acercaba su actitud ante la vida.


Con apenas cinco años da muestra de potencial artístico. Empieza a dibujar y la más atractiva de sus estampas de entonces es un clavel y una rosa, obra que titularía Romeo y Julieta. Los temas principales de sus dibujos son: campanas, cestos con flores y mariposas, arpas griegas emplumadas, rostros de Diana cazadora. Algunos títulos de sus obras son GolosinaSacrificio al señor, otrasGabinete secreto (una niña contando dinero), y La pesca.

 

A los siete años escribe su primer poema, y comienza a recibir clases de dibujo. La niñez, y toda su breve vida, transcurre en un ambiente favorable a la literatura y al arte. El padre organiza frecuentes tertulias en la casa de Puentes Grandes, visitada por famosos intelectuales de la época. Aprende inglés, francés, italiano. Lee con atención.

 

En 1887 se matricula en la Academia de Dibujo y Pintura San Alejandro, situada entonces en Dragones 308, y dirigida por Miguel Melero. Es condiscípula de las futuras pintoras Adriana Bellini y Elvira Martínez. Al año siguiente abandona la Academia y comienza a recibir clases de la profesora Dolores Desvernine. En 1889 inicia su amistad con el ya famosos pintor cubano Armando Menocal. Como dijera Julián del Casal: iluminada por su genio, se lanza a la conquista de todos los secretos del arte pictórico.

 

En 1890 muere la hermana Sara de los Angeles Borrero y Pierra. Algunos autores refieren este año como el de su encuentro con Julián del Casal, otros aseguran que fue 1891.  No había alcanzado aún la adolescencia y ya era conocida por numerosos poemas y lo tormentoso y melancólico de sus sonetos de amor, compuestos con depurada técnica. En 1891 publica en el más importante semanario de la ciudad "La Habana Elegante" su poema: "Vespertino". En "Gil Blas", revista satírica habanera, César de Madrid, pseudónimo de Francisco de Paula Coronado, publica una diatriba contra ese poema. El incidente desata algunos desacuerdos del padre pero, a partir de entonces, Juana Borrero continúa dando a conocer sus poemas en las mejores publicaciones habaneras. En noviembre "La Habana Literaria publicó Crepuscular, acompañado de una nota apologética.

 

En 1892 Aborda, junto al padre, el vapor norteamericano Niágara, el 7 de julio, con destino a Nueva York. Cuenta en sus cartas a la familia, los detalles de sus paseos por la ciudad. Conoce a José Martí, en una velada en Chikering House, detalles que luego referirá en carta familiar. El 8 de septiembre, regresa a Cuba junto al padre, en el vapor americano Saratoga. Se hace más intensa la amistad y la pasión de Juana por Julián del Casal.

 

En 1893, el Negociado de Ayuntamiento le confiere una beca para cursar estudios de pintura en Europa, mediante gestión de José Ramón Betancourt. Esteban Borrero pide que su hija sea enviada también a Estados Unidos, adonde iría también él, llamado por Martí, como parte de los preparativos de la guerra. La petición de desplazar la beca fue denegada pero, de todos modos, embarcaron en el vapor Saratoga, el domingo 25 de junio de 1893. Termina su relación amistosa con Julián del Casal. Julián del Casal publica en "La Habana Elegante" el poema "Virgen triste", dedicado a Juana Borrero. Este poema estimula en los ambientes literarios la atención a la obra de Juana. En Nueva York pinta, visita la Exposición Internacional de Chicago. Conoce personas que le inspiran tanto en la poesía como en la pintura. Lee en público. Es incluida en el tomo de poetisas cubanas de Manuela Herrera de Herrera titulado: Escritoras cubanas. Composiciones escogidas de las más notables autoras de la Isla de Cuba. El 10 de septiembre, regresa a casa, con su padre. Enferma. El 21 octubre, muere Julián del Casal.

 

En 1895, Federico y Carlos Pío (Uhrbach) envían a Esteban Borrero el poemario Gemelas. Mediante éste Juana tiene noticias de los hermanos matanceros Uhrbach. Publica poemas en "El Fágaro" y en la Biblioteca de Gris y Azul. Al año siguiente, conoce a Federico Uhrbach quien, por mediación de Francisco García Cisneros, visitaba la casa de los Borrero. Juana insiste en conocer a Carlos. Meses más tarde conoce a Carlos. Esteban Borrero publica el libro Grupo de familia. Poesías de los Borrero, donde reúne poemas de su padre, del hermano, las suyas y de Juana. El libro recibe elogiosas críticas de Diego Vicente Tejera y de Enrique José Varona. 


En 1895, Juana publica Rimas, en la Biblioteca Gris y Azul que dirigía Francisco García Cisneros, y poemas en "El Fígaro" y "La Habana Elegante". Rimas fue su único libro de poemas, un delgado tomo de versos. Con este libro Juana Borrero se colocó entre los poetas modernistas más sobresalientes de Cuba. La admiración de sus grandes valores que comenzó con Casal, se extendió luego a Rubén Darío, líder indiscutible del Modernismo y de José Martí, el principal iniciador de ese movimiento. Martí llegó a organizar una velada literaria en el Chickering Hall de New York para homenajear a la poeta y artista del pincel. A pesar de su adolescencia llegó a impresionar vivamente al Apóstol. Durante este período, Carlos Pío trabajaba en la redacción de "El Fígaro" y se inicia el romance entre Carlos Pío y Juana, y así una obra epistolar de gran importancia para la literatura y la historia del país.

 

En 1896, se despide de Carlos y se va con la familia a Cayo Hueso. Poemas de Juana continúan apareciendo "El Fígaro" y ahora en la revista neoyorkina "Las tres Américas". El lunes 9 de marzo, muere Juana Borrero, en Cayo Hueso, dos meses antes de cumplir los 19 años. El genio de ella se manifestó hasta en su intuición de su cercana muerte de pneumonía. Pocos días antes de su fallecimiento visitó el cementerio donde iba a ser enterrada. 


Carlos Pío Uhrbach, el amado de Juana Borrero, se incorporó a los mambises que luchaban por la Independencia de Cuba convocados por José Martí y murió en los campos de batalla el 17 de diciembre de 1897, luego de haber visitado la tumba de su amada en Cayo Hueso. Carlos Pío llevaba cocidos en su camisa de insurrecto, los preciosos versos de Juana titulados “Ultima rima”, dictados en su lecho de muerte. cuya primera estrofa dice:

 

"Yo he soñado en mis lúgubres noches,

en mis noches tristes de pena y lágrimas,

con un beso de amor imposible,
sin sed y sin fuego, sin fiebre y sin ansias..."


Casi sobrepasando los valores de sus versos, el ramillete de 231 cartas -publicadas en dos tomos- dirigidas al gran amor de su vida, Carlos Pío Uhrbach, por su calidad son verdaderos modelos de ese género y deben colocarse al lado de las mejores colecciones de la literatura universal. Tanto en sus cartas como en su poesía, todo es auténtico, verdadero, cuando nos revela su intimidad, las reconditeces de su espíritu apasionado y vehemente y vemos cómo su alma se transparenta para darnos toda su plenitud. El sentimiento es siempre puro, verdadero, sin dobleces. Las cartas, llenas de una vena poética inconfundible, constituyen la mejor fuente para un estudio sicológico y espiritual de Juana Borrero. Esas hermosas misivas nos regalan un retrato fiel de las inquietudes que atenaceaban su alma de adolescente genial.
Epistolario
(Ramillete de 213 cartas)