Prosa modernista criollista

De la fusión del realismo tradicional, ya renovado con la influencia del naturalismo y con el legado culto y esteticista de la corriente artística del modernisno, surge una fecunda y madura forma de narrar en Hispanoamérica que, en su origen, se puede designar con el nombre de narrativa modernista criollista.

La narrativa criollista encuentra sus recursos en las descripciones del realismo y la psiquiatría y la extraña estética de la fealdad del naturalismo, para acercarse a veces a la literatura poética del Modernismo, pero seguía su propio cauce hacia una descripción objetiva de la realidad. Los escritores suelen bajar los ojos a las costumbres y paisajes de la región, entreteniéndose en una especie de criollismo e indianismo en donde el sujeto-contemplador se acerca al objeto-contemplado.

La narrativa modernista criollista se interesa por mostrar la vida criolla, sus contrastes, sus conflictos, temas límites como: la lucha del hombre con la naturaleza, la lucha del hombre con los demás hombre y la lucha del hombre consigo mismo, todo ello, ya no como un mero inventario de hechos o como un álbum de cuadros de costumbres, sino como la materia de una obra cuya unidad final proviene de una concepción estética, la Modernista.

En algunas narraciones predomina un realismo matizado con gustos por lo artístico y en otras la inclinación hacia un realismo agresivo y descarnado (naturalismo), pero en todas, en mayor o en menor grado, siempre la mezcla de las dos corrientes.